LIBRE


La casa vacía, el suelo sin recoger y la cama sin hacer. Las flores mustias, la coca-cola sin gas y los poetas malditos. El cenicero lleno, las colillas encendidas y la basura que rebosa. La nevera vacía, las pastillas sueltas y restos de pintura sobre los periódicos del suelo. Luz, oscuridad y cartas de suicidio de chicas bonitas. Mi casa no es lo mismo cuando no me encuentro por ella.