THE JOKER



Lo primero es observar el escenario del crimen. Elemental.  Después del destrozo debes admirar su obra de arte.  Debes echar un vistazo sobre la esencia global que ha dejado en el ambiente.


Lo segundo es ver las víctimas. Elemental. En general suele haber una mortal y varias con daños graves, pero esas solo son daños colaterales. 

La muerta principal es la importante.


A continuación examinamos el cuerpo sin vida que nos mira desde el suelo.  Le miramos las muñecas y las horas de ansiedad que han pasado por sus uñas.  La clave es sostener sus manos entre las tuyas unos minutos para calentarlas con tu piel, algo elemental.


Lo siguiente que debes hacer, es tumbarte a su lado, para notar el suelo frío bajo su cuerpo desnudo y sentir el abandono que le causó postmortem. Entonces dejamos que el cadáver se acurruque a nuestro lado y nosotros en compensación admiramos sus curvas, que no se te olvide porque ese pequeño detalle es elemental.


Según van pasando los minutos, le hacemos el escáner y nos fijamos en si las marcas del cuello son a disgusto, si el color de pelo se debe a algo pasajero o a algo fijo, y si el color de su pintalabios tiene alguna intención oculta. Es ahí cuando lo elemental de su persona saldrá a la luz.


El penúltimo paso es ver como el cadáver de pronto se llena de aire y comienza a respirar se nuevo. Igual tarda un poco en volver a la vida, no te desesperes. Cuando lo consiga, le ayudas a levantarse. Y ella hará algo elemental para que el asesino le haga caso, por si tiene la suerte de que le cuente alguna de sus bromas y la vuelva a matar.


Por último, nosotros nos iremos, y el muerto se convertirá en el verdugo que matará a su propio asesino. Y observaremos muy atentos el momento en el que él, desesperado, se preguntará como ha sido posible acabar en esa situación y entonces ella, sonriendo, le contestará:


Porque el que ríe el último ríe mejor y más alto.  Elemental, mi querido guasón.