ICEBERG


Le miré a los ojos y le dije "Oscar, sálvame porque me hundo".


Él cogió su cigarro que no se apaga nunca y me soltó "Me he cansado de ti, búscate otra musa"


Así que eso hice, amarle con un amor que convertiría su vida en un infierno, porque el decorado de la tragicomedia va acorde con nuestro pasado. Y cuando camina por la calle comentan "Mira, ese tío no necesita cuatro babys porque la que tiene le da por culo como diez o doce".


Así que dile a la orquesta que no pare de tocar, que si me hundo, te hundes de la mano conmigo.


Hay una cosa que no sabes de mí. Cuando te agarro no te vas a poder soltar, pero tú no intentes retenerme, porque nunca estaré contigo. Grítame las verdades, que las mentiras ya me las canto yo todos los días. Te las escribo huyendo de lo que has dejado aquí cuando te fuiste. 


"Me gustas más cuando me admiras, pero me cansas"

Lo sé.


También sé que no vas a volver, así que hago lo que me da la gana con tu esencia. 


Y deja de empañarme la vida con tus palabras.  

Al final siempre será lo que yo crea antes que lo que sea de verdad.

Menos mal que los baños de ti son la comparación entre un tsunami y un cuentagotas.